Una gran necrópolis de la guerra de los Segadors aparecen en las obras de la Sagrera

Ya hace ocho meses que las obras de la línea de alta velocidad se reanudaron en la Sagrera y, con ellas, un nuevo hallazgo arqueológico. Esta vez se trata de hasta 68 fosas en las que se han identificado, de momento, los restos de 358 cuerpos humanos.

El responsable del servicio de arqueología, Josep Pujades, ha explicado que todos los indicios del hallazgo permiten situar el origen de los restos a mediados del siglo XVII. La gran mayoría de los esqueletos corresponden a hombres de entre 16 y 35 años, de complejidad fuerte y robusta, lo que hace pensar que formaban parte de un ejército. Las crónicas de la época documentan la existencia de un campamento del ejército de Felipe IV en la actual zona de la Sagrera, desde el cual mantenían el asedio en Barcelona durante la guerra de los Segadors, que se alargó entre los años 1640 y 1652.

No obstante, no hay muestras de violencia en los restos que determinen que los soldados murieron en combate. En aquella época, toda Cataluña se veía afectada por la peste, y las primeras hipótesis apuntan a que podría haber sido la causa de la muerte.

Además, hay fosas en las que solo se han encontrado dos o tres cuerpos bien colocados, pero en otras están los restos de hasta 60 hombres tirados de cualquier manera.

Estudios antropológicos para explicar la historia

Los restos se han encontrado en la zona donde estarán los accesos a la futura estación de la Sagrera, cerca de la iglesia de Sant Martí de Provençals. Ahora, según ha explicado Pujades, todo el material arqueológico se llevará al almacén del Museo de Historia de Barcelona (MUHBA) en la Zona Franca donde se guardará en el Archivo Arqueológico. Pujades ha explicado que “se harán estudios antropológicos de los restos, con pruebas en el laboratorio y de carbono 14, que ayudarán a aclarar de qué murieron estas personas y en qué momento cronológico”. Toda esta información ayudará a poder interpretar la necrópolis que se ha encontrado y de la cual no había constancia documental.

La historia desenterrada

La intervención arqueológica forma parte del seguimiento de las obras de la línea de alta velocidad que se iniciaron en el 2008. En todos los rebajamientos del suelo que se han realizado desde entonces ha habido arqueólogos trabajando alrededor, y los hallazgos han sido múltiples.

A finales del 2010 se desenterró un antiguo camino del siglo XIX, el camino de Provençals, y un área de carácter industrial, formada por un horno. Más tarde, en el 2011, aparecieron una veintena de silos y dos pozos de la época íbera, que datan de los siglos IV y III antes de Cristo. Además, paralelamente se encontraron los restos de un hipogeo de inhumación neolítico, un sepulcro formado por una fosa con cámara en la que se identificaron hasta 207 cuerpos completos. Finalmente, también se descubrió la villa romana del Pont del Treball Digne.

Texto y foto: Prensa Ayuntamiento de Barcelona