Apuesta por una recogida de residuos selectiva y más eficiente y sostenible

La nueva ordenanza cumple la Directiva 2018/851 del Parlamento Europeo y del Consejo Europeo, que obliga a las ciudades a mejorar la gestión de los residuos para proteger el medio ambiente y la salud de la ciudadanía. Esta norma europea establece que en el 2025 la recogida selectiva tendrá que representar el 55 % del total; en el 2030, el 60 %, y en el 2035, el 65 %.

Actualmente, en Barcelona, el índice de recogida selectiva se sitúa en el 38,8 %, con un coste de 191 euros por hogar. Si llegara al 60 %, el precio se podría reducir hasta 163 euros.

La tasa también contribuirá a acelerar los procesos para reducir las emisiones de CO2 que generan los vertederos y el tratamiento finalista o la incineración de los residuos, que se sitúa en torno al 10,4 % del total.

Bonificaciones de la tasa

La nueva tasa se aplicará en la factura del agua, y habrá una serie de exenciones o bonificaciones:

  • La mayoría de los hogares (un 73,3 % del total) pagarán entre 27 y 51 euros al año, lo que supone entre 2,25 y 4,25 euros mensuales.
  • Un total de 12.500 hogares en situación de riesgo de pobreza energética o vulnerabilidad estarán exentos de la nueva tasa.
  • Reducción del 5 % por persona adicional en la vivienda a los hogares que tengan reconocido el beneficio de la facturación especial del servicio de suministro de agua potable.
  • Reducción del 5 % por cada persona empadronada en el domicilio que tenga reconocido un grado de discapacidad igual o superior al 75 %.
  • Reducciones de hasta un máximo del 14 % de la cuota de la tasa a las personas que hagan uso de los puntos verdes fijos o móviles de la ciudad.